Carta de Aitor e Isabel, dos amigos de mi hija PDF Imprimir

 

Dos jóvenes de 18 y 20 años, con su naturalidad y honradez, afirman cosas como: “Pensamos que si la administración se hubiese preocupado de conocer el entorno de la niña, a su familia (que nosotros aseguramos que es una familia increíble) esto no hubiese llegado hasta este punto. “
 
¿Cómo es posible que todos se pregunten lo mismo:  por qué la administración no ha querido conocerme, conocer el entorno de mi hija…? Todos menos las funcionarias que anularon de un plumazo el pasado de mi hija
 
Carta íntegra:
 
Somos Aitor XXXX e Isabel XXX, una pareja estable amigos de Elena. El motivo de la presente es dar testimonio de una situación que consideramos una gran injusticia.
 
Nosotros conocimos a M. . Nuestra primera impresión al llegar a la casa y ver a toda la familia volcada en la niña no se puede explicar, es algo que no se puede definir con palabras.
 
Las últimas veces que hemos vuelto, ella ya no estaba allí, y se nota el vacio que ha dejado. Porque era la alegría de la casa, porque nos contagió desde el primer día esa ternura y amor que derrochaba.
 
No hace falta conocer mucho a Paco para saber que se desvive por su hija, ni mucho a M. para ver que necesita a su padre, porque la complicidad que hay entre ambos, padre e hija, no se ve todos los días.
 
Creo que no somos conscientes del daño que se esta haciendo, a Paco, a su familia, pero sobretodo a M. que de la noche a la mañana se ha encontrado sola, desamparada y sin ningún referente.
 
 Pensamos que si la administración se hubiese preocupado de conocer el entorno de la niña, a su familia (que nosotros aseguramos que es una familia increíble) esto no hubiese llegado hasta este punto.
 
Esperamos que alguien haga el esfuerzo y vaya mas allá de los papeles, esperamos que M. vuelva con nosotros antes de que se haga más daño.
 
Porque todos los amigos estamos con ellos.
 
Aitor --------                                     Isabel ---------
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4 de octubre de 2009